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ESS: Apuntes para la reflexión

La segunda parte de la materia Economía Social y Solidaria del Diploma nos propone aproximarnos y profundizar en las múltiples experiencias y formas organizativas de la Economía Social y Solidaria.
La Economía Social y Solidaria está compuesta por un conjunto de entidades que realizan actividades económicas buscando el objetivo de satisfacer las necesidades y el bienestar de las personas poniendo al sujeto  antes que el capital invertido como principal factor productivo, es decir tiene una finalidad social y no la rentabilidad del capital, haciendo énfasis en la labor solidaria de sus miembros.  Los fundamentos de la Economía Social y Solidaria son el trabajo, los saberes, experiencias y capacidades de las personas, así como sus relaciones humanas de reciprocidad, solidaridad, confianza y afecto.
Dentro de la Economía Social y Solidaria podemos reconocer dos trayectorias principales: La economía social y la nueva economía social o economía solidaria.
Con “economía social” nos referimos a la importante historia del cooperativismo y mutualismo cuya historia se remonta, en Argentina, a fines del S XIX con la creación de la cooperativa “El Hogar Obrero” y se fortalece acompañado de la organización obrera y popular.
Cuando hablamos de experiencias de la nueva economía social o economía solidaria solemos hacer referencia a aquellas experiencias socioeconómicas organizadas desde y para el territorio que promueven  el bienestar de la comunidad. Tras la crisis del modelo neoliberal (económica, financiera, social y política) que tuvo su expresión más cruda en los hechos ocurridos en diciembre de 2001 en el país gran parte de la comunidad, que fue aislada del sistema económico hegemónico, comienza a desarrollar prácticas económicas y sociales a través de sistemas alternativos tales como:

  • Cooperativas: de trabajo, de servicios, de vivienda, de consumo entre otras más.
  • Mutuales: de salud, educativas, culturales.
  • Emprendimientos productivos: empresas recuperadas en manos de los trabajadores, emprendimientos socioproductivos familiares, entre muchos más.
  • Experiencias de intercambio: ferias y mercados sociales, ferias francas, entre otras.
  • Finanzas solidarias: entidades de microcrédito y microfinanzas, bancos comunales.
  • Medios de comunicación comunitarios y cooperativos: radios barriales, periódicos y revistas de difusión de la ESS.

Para profundizar este debate pueden leer “Diversidad de trayectorias, aproximación conceptual y multiplicidad de proyectos de la ESS” de Rodolfo Pastore disponible en la sección “materiales” de este blog.

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