Todos somos políticos

Apuntes de la materia Trabajo y Sociedad*

Estamos acostumbrados a asociar los términos política, gobierno y Estado como si significaran lo mismo, y en verdad no lo son. Por eso, a continuación analizamos detenidamente sus definiciones conceptuales, y algunas ideas que nos permiten diferenciarlos y entender sus múltiples significados.

En primer lugar, la noción fundamental de “política”. Hoy en día es un término con muy mala prensa, en tanto es asociado y desacreditado como la actividad de “los políticos”. “No entiendo nada de política”, “no te metas”, “la política es corrupta”, “¡que se vayan todos!”. Estas expresiones negativas, que sugieren la idea de que la política es algo ajeno y un “asunto de otros”, tienen en común el objetivo de la despolitización: que promueven, finalmente, la no participación de los ciudadanos en los asuntos públicos que le conciernen. Y actuando de este modo, se abandona dicha responsabilidad y libra la toma de decisiones en torno de esos asuntos en manos de unos pocos, que concentran el poder de dirigir según su criterio y conveniencia aquellas cuestiones que nos afectan a todos.
En contra de esta idea negativa, pobre y reduccionista, reivindicamos la política como una actividad que todos ejercemos, y uno de los aspectos más centrales y ricos de nuestra vida personal y en sociedad.
Una idea como ésta está tan cargada de significados, que en estos casos puede ser útil partir de su definición teórica y aún etimológica. Norberto Bobbio comienza por ensayar una definición de este modo: “El significado clásico y moderno de Política. Derivado del adjetivo de polis (politikós) que significa todo lo que se refiere a la ciudad, y en consecuencia ciudadano, civil, público, y también sociable y social” (en Bobbio, Matteucci y Pasquino, Diccionario de Política, Siglo XXI Editores, México, 1991).
Resulta interesante y útil esta asociación y relación de sentido de la política con otras palabras e ideas, y nos permite afirmar algunas concepciones sobre la misma:
– La política, efectivamente asociada a las ideas de la ciudad y lo civil, remite a la convivencia, la vida de los hombres en un espacio compartido, y por ende la construcción del valor de lo “público”.
– También se asocia del mismo modo a la idea de “ciudadanía”, que designa hoy día las condiciones para nuestra efectiva integración y participación en la sociedad, el ejercicio de los llamados “derechos”(claro está, acompañados de ciertos deberes y obligaciones)
– La política marca el ritmo de la convivenciade los hombres, pero nada dice que esta convivencia sea sencilla o pacífica. En verdad, la política no alude exclusiva o primordialmente al “orden”; sino por elcontrario, está condicionada por las disputas de poder, la realidad del conflicto social.
– En tanto la política trata sobre las disputas y organización del poder social, remite al espacio de las reglas y las instituciones. Ello supone, en tiempos modernos, una relación estrecha con la esfera del Estado. De ahí que se asocie, en nuestras democracias representativas, con el rol específico de “los políticos”, el gobierno y el repertorio de las políticas públicas.
– Por último, más allá de la asociación con el gobierno y el Estado, la política expresa el valor que damos a la vida en común y a nuestra identidad colectiva. Es así pues una dimensión que atraviesa la vida de todos los ciudadanos: en cierto modo y medida, siempre actuamos políticamente y hacemos o participamos de la política.¡Todos somos actores políticos!
En resumen, desde este punto de vista, el hombre no sólo hace política cuando se vincula con las instituciones estatales o se afilia a partidos políticos; sino que todos como ciudadanos hacemos política cotidianamente en todos los ámbitos de nuestra comunidad: cooperativas, universidad, sindicatos, colegios, sociedades de fomento, así como en nuestros barrios y diversos espacios de trabajo y de sociabilidad en general.
Toda persona tiene la capacidad (poder) de actuar en el mundo en el que vive, puede tomar decisiones que afectarán su vida. Participar es ejercer ese poder de tomar decisiones, actuar y transformar la realidad. (Burín y otros, 1998).
Para profundizar…
…”La participaciónes una necesidad humana y por ende un derecho de las personas”. (Díaz
Bordenave, 1982). Para la UNESCO, el conjunto de las necesidades de un ser humano
constituye un sistema, de modo que la satisfacción de una necesidad, inclusive, la forma de
satisfacerla, influye en el resto de las necesidades.

*Fragmento de la cartilla de Trabajo y Sociedad. DOSESS 2012-2013